viernes, 20 de noviembre de 2009

Ojo, que la verdad, a la luz siempre saldrá.

El campo laboral del periodismo es extenso. Un periodista puede trabajar en periódicos, revistas, televisión, puede encargarse de las relaciones públicas de una empresa, puede presidir un gabinete de prensa de grandes empresas y hasta puede ser el asesor de imagen de una personalidad pública.
Hasta ahí todo bien, ahora, siempre habrá alguien que abuse de los demás, alguien que quiera utilizar el don de estas personas para cosas corruptas. Y hay que decir las cosas como son, no todos los periodistas tienen escrúpulos, es una carrera muy competitiva y algunas personas se dejan llevar por el deseo de tener más, ya sea dinero o fama, y pisotean a quien se les cruce en el camino, poco les importa si los dejan mal parados.
Autoridades corruptas e incluso narcotraficantes toman a estas personas para llevarlas a ejercer el periodismo, pero no un periodismo veraz, sino uno que los ayude de alguna forma u otra evitar pagar por sus delitos, los utilizan para crear noticias ficticias y de esta manera evitar que las verdaderas salgan a la luz. Aquí en Lima las famosas “cortinas de humo” son un claro ejemplo del mal uso de un don, porque eso es lo que es el periodismo, un don, no cualquier persona tiene la habilidad de escribir ciertas cosas, de analizar un problema y no solo eso, sino también tratar de resolverlo. Ciertas “autoridades” (entre comillas porque haciendo lo que hacen no deberían ser llamadas así) usan al periodista, lo inducen a hacer cosas deshonestas, ofreciéndoles dinero o incluso amenazándolos, los hacen llevar un tema totalmente intrascendente a serlo, y todo para confundir al público, este “método” es mayormente utilizado por políticos corruptos, que buscan tapar de alguna forma lo que han hecho.
Claro que este tema en sí no es solo provocado por factores externos, sino por el mismo periodista, muchas veces ellos se prestan para este tipo de cosas, lo cual es, verdaderamente, una vergüenza. Ahora las escuelas no buscan que el profesional sea honesto, no le inculcan la ética laboral necesaria para llevar a cabo sus labores de investigación, de información.
En todo campo laboral se ve que, poco a poco, la ética se va dejando de lado, cosa que no debería ser, toda carrera debe ser ejercida honestamente, y con mayor razón, el periodismo, que influye tanto en el pueblo.

Por otro lado, no todo es desprestigio, hay periodistas muy buenos ejerciendo la carrera con honestidad, saliendo adelante de la mejor manera, periodistas que dan a conocer sus opiniones, su manera de ver el mundo. Que informan al público correctamente, sin dejarse llevar por cosas sin sentido que quieren restarle importancia a la verdad.

En resumen, trabajo para los periodistas hay, ahora, las diferentes instituciones educativas deben buscar la forma de inculcar en los alumnos valores, la forma de pensar debe cambiar. La profesión debe ser ejercida honestamente. Después de eso creo que queda en cada periodista hacerlo.

1 comentarios:

maria gracia dijo...

Si bien es cierto el periodismo es una carrera admirable por la cual el periodista tiene el deber de sacar a la luz todas las fechorias que se cometen en el mundo actual. Lamentablemente es cierto que las columnas periodisticas no son veraces y son redactadas con el fin de cubrir el crimen de personas corruptas tanto del gobierno o personajes de la farandula.
Lamentablemente el periodista se ha hecho la fama de publicar cualquier cosa con tal de ganar dinero con ella sin importa si van contra la moral de una persona honorable, trangiversan la informacion de tal modo que hacen creer al lecctor lo que ellos quieren que crean.
Para finalizar debo decir que todos debemos ejercer la carrera que tengamos homestamente, dejandola en lo alto y no haciendole mala fama

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