Por qué nuestro cuerpo reaccionará de esa manera ante ciertas situaciones? Esa manera estúpida que luego nos lleva a desear: trágame tierra!! A quién no le ha pasado... yo también he lanzado un comentario estúpido en el peor de los momentos. Esos que te hacen desear no haberte despertado en la mañana y que despiertan los más oscuros instintos criminales de la persona que fue el blanco, claro, a ellos también les pasó alguna vez así que ponen esos deseos a dormir. He estado observando que después de tu primer comentario estúpido en una conversación eventualmente llega otro y es de esperarse, es como el comercial de Lays, en este caso, No puedes lanzar solo uno... es lo peor, después de mandarte uno de esos comentarios por querer bajar la tensión del asunto, por querer romper el hielo, no sabes qué hacer con la cara del otro, no sabes donde meterte, te irías corriendo si pudieras... y ahí está. Comienza a crecer dentro de ti, tú sabes que está mal, que no puedes decir eso, pero de nuevo, te invade la desesperación, quieres arreglar lo anterior, quieres que lo olvide, y pum, nace, a diferencia de un parto normal, este duele después de salir, cuando la otra persona se da cuenta de lo que acabas de decir, cuando el instinto asesino regresa. Y ahí lo lograste, se olvidó de tu comentario anterior, lo malo es que... el último fue peor...
sábado, 13 de febrero de 2010
jueves, 21 de enero de 2010
Pequeñeces...
Son las pequeñas cosas de esta vida las que nos hacen felices. Un beso, un abrazo, un te quiero... un sueño. Son esas cosas las que hacen que nuestra vida esté completa... cosas que a veces no notamos, pero están ahí, marcando la diferencia... LA diferencia. Creo que deberíamos detenernos unos segundos, quizás unos cuantos minutos para ponernos a pensar si las cosas en nuestra vida están en el lugar correcto, en el momento en el que nosotros lo planeamos, seguro y la respuesta no nos gusta, está bien, es normal, ahora pensemos en los detalles, estoy segura que a lo largo del día experimentamos muchas cosas... y entre estas hay por lo menos una que nos hizo sonreír, un chiste, una broma... un recuerdo, en fin, tantas cosas... que no tomamos en cuenta por el simple hecho de no creer que son trascendentales, y estamos equivocados, claro que lo son... sin esa broma, sin ese recuerdo, sin la sonrisa, que quizás no solo nos afectó sino que le hizo el día a alguien, nuestra vida estaría medio vacía... o medio llena, como quieran verlo, el punto es que sin estos detalles no seríamos del todo felices pues... cómo explicarlo... es como un rompecabezas, de millones de piezas claro, pero al fin y al cabo un rompecabezas, que, valga la redundancia, no está completo hasta que todas sus piezas encajen en el lugar correcto, todo está hecho con un propósito y todo tiene una razón, no podemos pasar por alto nada, tenemos que vivir el día a día, porque si hoy se acaba todo para ti o para mi y ninguno de los dos ha llegado a la meta, pues, nos recordarán por las pequeñas pero no insignificantes cosas que logramos, aunque esto signifique haberle sacado una sonrisita a alguien, ¿verdad?
martes, 19 de enero de 2010
Cuando se nos va la inspiración...
Es difícil creer que estuviste aquí alguna vez, y solo eso.
No sé que escribir, te fuiste y me dejaste sin nada que decir. Las palabras que antes fluían cada vez que mi lápiz frente a un papel estaba... desaparecieron, se fueron, ya no están aquí. No sé si vuelvan, de todo corazón espero que si, pues, si no puedo escribir, mi corazón no encuentra la razón para seguir. Si no puedo escribir no sé para que ni por qué estoy aquí.
Así que hoy... hoy te lo pido, regresa, regresa para nunca jamás irte, regresa y prometo apreciarte y jamás subestimar el poder que me das, tú, que todo lo sientes, quédate... porque ahora sé que sin tí no hay palabras, no hay frases, no hay nada.