Son las pequeñas cosas de esta vida las que nos hacen felices. Un beso, un abrazo, un te quiero... un sueño. Son esas cosas las que hacen que nuestra vida esté completa... cosas que a veces no notamos, pero están ahí, marcando la diferencia... LA diferencia. Creo que deberíamos detenernos unos segundos, quizás unos cuantos minutos para ponernos a pensar si las cosas en nuestra vida están en el lugar correcto, en el momento en el que nosotros lo planeamos, seguro y la respuesta no nos gusta, está bien, es normal, ahora pensemos en los detalles, estoy segura que a lo largo del día experimentamos muchas cosas... y entre estas hay por lo menos una que nos hizo sonreír, un chiste, una broma... un recuerdo, en fin, tantas cosas... que no tomamos en cuenta por el simple hecho de no creer que son trascendentales, y estamos equivocados, claro que lo son... sin esa broma, sin ese recuerdo, sin la sonrisa, que quizás no solo nos afectó sino que le hizo el día a alguien, nuestra vida estaría medio vacía... o medio llena, como quieran verlo, el punto es que sin estos detalles no seríamos del todo felices pues... cómo explicarlo... es como un rompecabezas, de millones de piezas claro, pero al fin y al cabo un rompecabezas, que, valga la redundancia, no está completo hasta que todas sus piezas encajen en el lugar correcto, todo está hecho con un propósito y todo tiene una razón, no podemos pasar por alto nada, tenemos que vivir el día a día, porque si hoy se acaba todo para ti o para mi y ninguno de los dos ha llegado a la meta, pues, nos recordarán por las pequeñas pero no insignificantes cosas que logramos, aunque esto signifique haberle sacado una sonrisita a alguien, ¿verdad?
jueves, 21 de enero de 2010
martes, 19 de enero de 2010
Cuando se nos va la inspiración...
Es difícil creer que estuviste aquí alguna vez, y solo eso.
No sé que escribir, te fuiste y me dejaste sin nada que decir. Las palabras que antes fluían cada vez que mi lápiz frente a un papel estaba... desaparecieron, se fueron, ya no están aquí. No sé si vuelvan, de todo corazón espero que si, pues, si no puedo escribir, mi corazón no encuentra la razón para seguir. Si no puedo escribir no sé para que ni por qué estoy aquí.
Así que hoy... hoy te lo pido, regresa, regresa para nunca jamás irte, regresa y prometo apreciarte y jamás subestimar el poder que me das, tú, que todo lo sientes, quédate... porque ahora sé que sin tí no hay palabras, no hay frases, no hay nada.